31 mar. 2012

Es fácil, es muy fácil... llenar

vacíos, salvar espacios e inventar

excusas para siempre evadir... esta

ira que llevas por dentro... que es la

ira de todos los muertos, los

fantasmas que te encanta te torturen,

te den latigazos lastimosos... que ya

no te hacen sangrar... tus fantasmas

con los que te encanta jugar, que te

laman las heridas abiertas,

incendiadas en carne viva... se

incendian de un corazón que es páramo

de fuego y destrucción

Es fácil... esto es tan fácil que te

desbarata, te da lastima escuchar este

pujido caliente y ardiente que te

escurre entre los dedos, te escurre de

deseos y te mientes, les mientes, te

cubres de negro los ojos y el humor,

esperando con temor detrás de la

mascara nadie vea en realidad que

sigues vacía... de una a otra

costilla.

Siempre fue fácil, la ira me sale bien

cuando todas las heridas se encienden

por dentro, sin previo aviso dentro de

la rutina que es tu vida... corres a

esconderte, todos corremos a

escondernos entre humo y podredumbre

que siempre fueron espejos del mismo

reino donde habitas en silencio, en un

rincón, como predadora esperando una

presa, algo que puedas tomar y

consumir hasta la medula, hasta que no

quede mas que un abismo... sin luz,

sin hostias para los ciegos...

10 ene. 2012

Tengo ganas de literatura penetrante, espesa como sangre, con olor a tierra y a canela, tengo ganas de engendrar vida por una vez, algo nuevo que resurja de las cenizas de todos estos incendios.
Tengo ganas de no ser pantera perdida entre todas mis selvas… Hablar de luces y estructuras, dejar de jugar entre tazas de te, olvidar que me siento Alicia atravesando espejos de humo y podredumbre…

27 nov. 2011

Ana Espera (2005)

Atrapada en el castillo del silencio,
ANA espera

ANA siempre espera, su vida se ha transformado
en un montón de imágenes rotas,
recuerdos tristes que se lleva el aire
y vacíos llenos de silencios

Atada en el trono de tristeza
ANA llora

ANA siempre llora, sus lagrimas secas
corren por dentro,
con voz apagada y ojos distantes
ANA llora

Extraviada en el laberinto de la soledad
ANA llama

ANA siempre le llama a el, el que tendría
que rescatarla

pero ahora el se ha ido
dejando solo una sombra gris
que atormenta a ANA

Y así, los días pasan frente a ella sin despertarle interés alguno...

El tiempo no existe para ANA, su vida se ha convertido en una noche de insomnio eterno.

Y así, sin saber si ha sido solo un día o mil años...

Atrapada en el castillo del silencio
ANA espera...
                                                                                  2005

30 oct. 2011

Noviembre


Alguien se murió, te dicen los ecos que algo se murió…
Algo falleció a mitad de la noche, mientras tú dormías y te partías en mitades…

Con voz metalizada, oyes gritos ahogados durante el día… gente que implora la escuches mientras solo piensas y te preguntas una y otra vez  ¿que es precisamente lo que ha muerto?

Te mueres tú a cada rato, te escondes en rincones para no verlo… muriendo tan callado, con paciencia tratas de zurcir tus cadáveres podridos a ver si de tanta muerte surge algo vivo.

Vas juntando tus huellas en bares de humo y podredumbre no queriendo admitir que todos están ya muertos… muertos y enterrados, o incinerados…

En ese funeral tan solo, estas tu dentro de las flores, dentro del rosario. Te ves a ti misma en una caja sin clavos mientras a tu alrededor todos piensan… Esta muerta y ya… era lo mejor, sufría demasiado… tenia el mal de la vida… ahora ya se ha curado…

No volverá a sufrir la vida…
No volverá,
Nada resurge de entre las cenizas de todos tus incendios…
Te has quedado sin besos, sin pan, sin hostias para los ciegos…

Alguien lloro, te dicen tus fantasmas que alguien esta llorando,
No lloran por la muerte, lloran por la vida… lloran la injusticia de tener que quedarse así, tan callados, con todas nuestras rutinas, que sabemos son muertes lentas… lloramos de envidia, de tener que quedarnos agonizando.

Yo lloro de cansancio, de no saber a donde voltear los ojos resecos, mareados de tanto cielo, mientras del otro lado del universo, no hay palabras amigas… no hay un poco de ternura en medio de tanto derrumbe.

Te da pánico, corres a esconderte, para no tener asfixia en medio de toda la gente.
Te da pánico tanta vida mientras desde el otro lado del universo una voz conocida te recuerda… te dice rotundamente:

….Ana espera…

25 oct. 2011

Ahora mismo solo se que tengo sed


Quisiera que lloviera encima de mi,
Tener raíces en lugar de piernas,
Raíces que lleguen a lugares profundos y húmedos
Torrenciales subterráneos que nadie ve,
Pero todos presienten como ciertos…

Quisiera mis dedos se estiraran hacia el cielo
Y se convirtieran en ramas,
Dar frutos por una vez.
En vez de tanta lagrima,
Quisiera llorar sabia,
Que los años y los daños
Pasaran con indiferencia
Con la seguridad que da tener corteza.

Ver pasar enamorados
Y que graben en mi sus iniciales
Mientras les lloro mi sabia
Conmovida de la estupidez humana,
Con la paz que da el saber
Algo en mi hará su amor interminable
Grabado en corteza y sabia
Mientras sus cadáveres alimentan la tierra.

Cajones


Aquel día, que corriste a esconderte,
Te guarde en un cajón
Junto con mis letras…
Enredé mis palabras a tu cuello,
Ese cuello que nunca pude morder
Con la luna de media noche,
Y te puse en un rincón
Callado…quieto…

Guarde ese cajón con llave
Y no lo mire más…
Quería hacerlo chiquito
Insignificante…
Para que no dolieras,
Guarde una parte de mí contigo
Para que no sintieras soledad,
Nunca quise te sintieras solo…
Aunque no lo necesitaras.

Me guarde hay contigo
Como si mis soledades de alguna manera
Negaran las tuyas…
Al menos las que te invente…
Lo hacia así mas fácil..

Aquel día que ahora recuerdo
Como si lo iluminara una luz
Violeta por detrás
Perdí algo de mí…
Algo que te regale sin que lo pidieras…
A ti y a nadie mas…
Olvide el olor de la canela
Y el sabor de los dedales.

Me invadió un frío insoportable,
Tiemblo, incontrolablemente
Todas las noches tiemblo de frío,
En los muslos, en los ojos.
Un frío que hace el tiempo pasar
Diferente, como delgadas hojas de hielo
Cuarteándose lentamente, reventando
Como burbujas de cristal…
Un frío que ni todos mis conjuros
Han podido borrar…

Hoy que abro ese cajón,
Por inercia o por fatalidad,
No te encuentro,
Ni siquiera un cadáver de ti
Ahorcado por mis palabras
Ni me encuentro a mí…
Ni siquiera una sombra de mí
Perdida entre tanto polvo

Veo algo diferente…
Algo que brilla con luz propia
Que si miras muy de cerca no puedes decir
Si es humo o velas,
Inciensos o espigas…

No puedes decidir
Si brilla de locura
O de sinceridad,
Si se burla de ti
O te pide ayuda…

19 oct. 2011

El vacio de su vientre


Una mujer, parada al borde del abismo. Una mujer a la expectativa, toca sus costillas y sonríe placenteramente al solo sentir huesos debajo de la piel. Mujer llena de humos y silencios. Parada al borde, esperando la marea, de repente le llegan flashes de imágenes rotas, como trozos de una película que ella nunca vio.

“tenia barba, el tenia barba…todos mis el siempre han tenido barba”

Sus dedos bajan de sus costillas a su vientre yermo, estéril, ella sabe que adentro, muy adentro, si alguien mira con suficiente cuidado no encontrara nada, solo vacío…abismo, como el abismo que se extiende ante ella….sus dedos se convierten en puños de fuego, con los que trata de acallar su vientre abismal.

“tenia sueños…ella tenia sueños…todas las ellas que soy siempre han tenido sueños”

De repente le llega un olor a rosas distantes, huele a rosas color carmesí, casi puede saborear las espinas con la lengua…espinas de un páramo rojo como sangre.

“¿a que sabe el olor de las espinas? “

Ella no puede decidir nada ahora, ser mujer, ser niña…ser bestia, se ha quedado sin memoria, solo estos intermitentes flashes que la acosan, no puede recordar cuando llego aquí…como llego a estar parada, sola ante el interminable abismo (de su vientre) que se extiende ante ella.

“hubo una espalda…una espalda que yo arañaba con ganas…”

No puede mas que ser sincera, cualquier clase de engaño en estas instancias solo agranda el campo minado en que se ha convertido su corazón. De espaldas sabe mucho, también entiende un poco de dragones y hadas escondidas debajo de las almohadas. Sabe de árboles de estrellas, perros mentirosos y gatos negros brincando a las camas.

“como si eso hablara de amor, de dolor…solo recuerdo el mar…”

Recuerda tener piel de sal, recuerda mareas interminables y estrellas fugaces, que explotan mientras dentro de una cabaña dos también explotan…

“talvez esa es mi salvación, mi manera de no tener que brincar al abismo que soy”

Amor…recuerda esa palabra, una palabra interminable que huele a canela, un concepto que cabe en un bolsillo, ella siempre a entendido que la eternidad de esa palabra cabe en un segundo. El abismo a sus pies la ciega, pero se da cuenta…hay algo en el abismo, una promesa de que hizo algo bueno…

“parece un árbol…un árbol como luz de véngala en un abismo donde no hay nada…”

Una mujer, parada a la expectativa, una mujer como estatua, quieta muy quieta, tocando su abdomen, una mujer que lleva el caos primordial por dentro. Ella sabe que los carga a todos por dentro, todos sus ellos con espaldas y barbas y montón de palabras que no quieren decir nada.

Una mujer, más bien anciana con ojos de niña perdida y buganvillas en la palma de la mano. Mujer rota que sueña con girasoles incendiados y arlequines con el traje de papa.

“no, no, no…no puedes uir ahora, ya no tienes selvas de colores ni fogatas paganas, te quedaste sin inciensos, mujer gitana”

Una pierna, como efectuando un paso de danza. Se alza lánguidamente hacia el abismo (de su vientre) que se extiende ante ella

“De niña mi madre quería que estudiara ballet…yo me ponía el bonito traje y las bonitas zapatillas y me escondía a leer cuentos de hadas junto a un árbol viejo…”

Madre, un eterno agradecimiento se alza dentro de ella, llenándola con una calidez pacifica que apacigua sus desolados deseos de alzar la otra pierna hacia sus abismos…

“miedo ni al diablo, decía mi madre con moretones en el alma y el cuerpo…miedo ni al diablo…”

El abismo desolado, cuyo único punto de referencia es un árbol como luz de véngala, parece interminable e insoportablemente atrayente como un imán a la locura…

“hay una luz…una luz junto al árbol…parece una vela incendiada en la oscuridad…una estrella donde no hay cielo…”

Le llega un olor a cera iniciando incendios, recuerda crucifijos incendiados, lagrimas y latigazos…oraciones susurradas en las noches, mientras en los ojos de su padre se asoman los infiernos y ella solo se pregunta porque no puede ser una niña buena.

“di la lección y se fiel…siempre fiel puedo admitir, ese demonio tenia barba…todos tienen barba, todos dejas marcas”

El vació de su vientre se extiende…gruñe y rasguña…pregunta porque no, porque no dejarse caer dentro mientras el abismo a sus pies se vuelve un torbellino de fuego.

“quémalo, quémalo todo, cuelga de cabeza la fe y los rezos no contestados, quema los árboles y llévate este vacío (de su vientre) que se extiende a mis pies…un infierno siempre es mejor que un abismo”

Pero el torbellino de fuego pronto se calma y se contiene dentro de un río de lava caótico que fluye iracundo alrededor del árbol de véngala, mientras una estrella en el cielo todo lo ve con la serenidad de la eternidad…como si supiera un gran secreto, pacíficamente observa como crecen las espinas de un campo carmesí.

“ de que color son tus sueños?…como se vería todo lo que eres, todo lo que te forma si la carne no lo contuviera?”

Ella sabe que es mas simple de lo que parece, no nos definen tantas cosas como lo pensamos; Queremos ser completos…llenos, queremos saber que sabemos mas y que dentro tenemos mundos insospechados…Pero ella, una mujer parada a la expectativa de su vida sabe que lo que es, se conforma de un abismo (de su vientre), espinas con olor carmesí, un árbol de véngala…una estrella y los estragos que deja el fuego…

“ha salido la luna…vino a visitar mi hogar, aquí en este abismo desolado…lleno de caos, fuegos y flores escondidas…paramos de espinas y soledades que resultan tan bellos…”

Una mujer a la expectativa… Sin memoria y sin recuerdos…toca sus costillas y sonríe placenteramente al abrazar sus abismos…